domingo, 6 de diciembre de 2009

El infierno de Diego

Y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.
Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas
y le llevaron a crucificarle.
Evangelio según San Mateo Capitulo 27


Todo el mundo conoce esa obra maestra del humor negro de por qué la niña se cayó del columpio, el caso es que esta vez el que la niña se cayera fue de todo menos un chiste. No me puedo figurar el dolor tan espantoso de un hombre que se ha visto envuelto en el fallecimiento de una criatura de tres años. La niña era fruto de una anterior relación de su pareja, lo que quiere decir no siendo su padre, y con la lucha constante por ganarse a una hija que quiere que sea como suya, todo esto bajo la atenta madre que juzga esa relación como baremo de convivencia de ese hombre.


El hombre, aterrerado, por que la vida de la pequeña se le escapa de las manos, acude al hospital en busca de ayuda y sale de allí esposado, acusado de malos tratos, y culpable de la violación y asesinato de una niña de tres años.


Da igual quien cometiera el error. Da igual que en mi país la corrección política y el talente hayan sorbido la cordura del pueblo. Da igual que la turba reaccione con odio antes semejante clase de crímenes. Da igual que los medios de comunicación sean mercaderes de todo tipo de historias y que manipulen los irreflexivos sentimientos de la gente. Da igual las disculpas, las pancartas pidiendo perdón, o los arrepentimientos sinceros. Dan igual las notas de condolecía, el apoyo familiar, o la oración. Da igual, porque Diego esta en el infierno y ya nunca podrá salir de allí.

1 comentario:

Miguel Fanjul Martínez dijo...

YA sabes de lo que se alimenta la gente, además ahora la gente se quedará pensando "no lo hizo, pero podría haberlo hecho"