Vivo en una favela de acero y cristal. No es que todo el mundo sea mulato por la calle – si bien un buen porcentaje obedece a otra pigmentación – pero las actitudes y valores vienen a ser los mismos. En este lugar el hombre es lobo para el hombre. Y esta manifiesta deshumanización se debe a diversos asuntos y acarrea trágicas consecuencias.
Enmarañado en una ciénaga de millones, he tenido la revelación de que todo el mundo intenta destacarse de la masa mediante su aspecto físico, ya sean perforaciones corporales, tinta subcutánea, cortes de pelo extravagantes,etc. O mediante lo que podríamos calificar sencillamente de estupidez a la hora de mantener postulados, ideas o discusiones. Todo esto se suele traducir por:”todo el mundo es un cretino postmoderno”, opinión que respeto profundamente, pero que queda en la parte más exterior del problema.
Enmarañado en una ciénaga de millones, he tenido la revelación de que todo el mundo intenta destacarse de la masa mediante su aspecto físico, ya sean perforaciones corporales, tinta subcutánea, cortes de pelo extravagantes,etc. O mediante lo que podríamos calificar sencillamente de estupidez a la hora de mantener postulados, ideas o discusiones. Todo esto se suele traducir por:”todo el mundo es un cretino postmoderno”, opinión que respeto profundamente, pero que queda en la parte más exterior del problema.
La juventud en un lugar de población muy amplia se convierte en carne de cañón, fruto de sus inseguridades y frustraciones. No hay forma de que digan: “Hey, ese de ahí es fulano”,
con lo cual, para conseguir destacar frente a la masa, la gente opta por acatar modos y formas que en su fuero interno probablemente desprecie.
Sin ir más lejos, el otro día en la cola del supermercado, me cruce con Boris Izaguirre - pantomima nacional de lo que es un maricón – y éste intento por todos los medios pasar desapercibido. Fue gracioso, no solo intento disimular su presencia, sino que estaba abrumado de ser un rostro público. Entró con la cabeza muy baja y probablemente acojonado de recibir cualquier comentario de la plebe. Aquello me hizo reflexionar acerca de lo mencionado anteriormente; un tipo que destaca entre la masa aparece en un lugar frecuentado por gente normal y se esconde como una avestruz; un joven de la masa intenta de varias formas ser reconocido entre la aglomeración y se jacta como un pavo real con todo su plumaje desplegado.
Todo esto, aunque anteriormente calificado como cretinismo postmoderno, se reduce a hilaridad y pena. Mucha pena, de gente que se viste como un payaso triste, de gente que se desgasta los fines de semana, de gente que medra en la vida por su hijoputez, de patéticos seres que no saben ni un ápice de lo que es vivir.
No se si me explico, hablo de aquel chaval que roza la veintena, que esta frustrado al ser una hormiga más en su facultad o trabajo, aquel que le dice a su padre mientras se baja de su Porsche Cayenne, me voy a hacer unos tatuajes, apareciendo al día siguiente como sacado de una película de Takeshi Kitano, aquel al que su familia considera solo alguien que duerme bajo el mismo techo, aquel bobo que proclama que lo más grande que le ha pasado en su vida es que el coño de su madre se abrió de más en tal o cual lugar, aquel que sostiene su existencia en el burdo interés, aquel que dice palabras bonitas y nunca cumple las obras que realmente hacen a esas palabras bellas, aquel que cada fin de semana engancha un colocón por la inercia y no por el disfrute, aquel cuya indiferencia es fría como el polvo de diamantes.
con lo cual, para conseguir destacar frente a la masa, la gente opta por acatar modos y formas que en su fuero interno probablemente desprecie.Sin ir más lejos, el otro día en la cola del supermercado, me cruce con Boris Izaguirre - pantomima nacional de lo que es un maricón – y éste intento por todos los medios pasar desapercibido. Fue gracioso, no solo intento disimular su presencia, sino que estaba abrumado de ser un rostro público. Entró con la cabeza muy baja y probablemente acojonado de recibir cualquier comentario de la plebe. Aquello me hizo reflexionar acerca de lo mencionado anteriormente; un tipo que destaca entre la masa aparece en un lugar frecuentado por gente normal y se esconde como una avestruz; un joven de la masa intenta de varias formas ser reconocido entre la aglomeración y se jacta como un pavo real con todo su plumaje desplegado.
Todo esto, aunque anteriormente calificado como cretinismo postmoderno, se reduce a hilaridad y pena. Mucha pena, de gente que se viste como un payaso triste, de gente que se desgasta los fines de semana, de gente que medra en la vida por su hijoputez, de patéticos seres que no saben ni un ápice de lo que es vivir.
No se si me explico, hablo de aquel chaval que roza la veintena, que esta frustrado al ser una hormiga más en su facultad o trabajo, aquel que le dice a su padre mientras se baja de su Porsche Cayenne, me voy a hacer unos tatuajes, apareciendo al día siguiente como sacado de una película de Takeshi Kitano, aquel al que su familia considera solo alguien que duerme bajo el mismo techo, aquel bobo que proclama que lo más grande que le ha pasado en su vida es que el coño de su madre se abrió de más en tal o cual lugar, aquel que sostiene su existencia en el burdo interés, aquel que dice palabras bonitas y nunca cumple las obras que realmente hacen a esas palabras bellas, aquel que cada fin de semana engancha un colocón por la inercia y no por el disfrute, aquel cuya indiferencia es fría como el polvo de diamantes.
No podrías creer la cantidad de subseres humanos que habitan estas calles. Da igual sexo, género y condición social. El único denominador común es la amargura que produce la soledad.
6 comentarios:
ratuza no contemplas la posibilidad de que la individualidad supere al sentimiento grupal?
es muy facil echar la culpa a la amargura colectiva de tus problemas. demasiado fácil hermano
bueno querido mio,
en mi defensa dire q el texto tiene un tiempecito de cuando habitaba en otro lugar rodeado de zombis gafapastianos.
A tu favor dire que sí, tienes toda la razón del mundo.
te quiero
Estoy con ratacol en que la propia individualidad debe sobreponerse al sentir general, creo de todas formas que a al Hombre sonriente no le falta razón, además, la forma y su estilo descriptivo es acojonante, y hoy en dia pinta así....MMMM....es jodido sip, su amargaura me amarga, seremos acaso unos snoob de mierda!???
Enmarañado en una ciénaga de millones, he tenido la revelación de que todo el mundo intenta destacarse de la masa mediante su aspecto físico, ya sean perforaciones corporales, tinta subcutánea, cortes de pelo extravagantes,etc. O mediante lo que podríamos calificar sencillamente de estupidez a la hora de mantener postulados, ideas o discusiones. Todo esto se suele traducir por:”todo el mundo es un cretino postmoderno”, opinión que respeto profundamente, pero que queda en la parte más exterior del problema."".... Esta parte es acojonante!!! SEEEEEE
La el fondo de la cuestión es que destacar sea un valor per se.
Publicar un comentario