Intento poner una sonrisa. Que mi cara no refleje mis verdaderos sentimientos. No permitir que el vacío que deja la ausencia se manifiesta de ninguna de las maneras. Seguir, al pie del cañón, tragando mierda, aguantando lo que me echen.
Hacer una lista de pros y contras. Obviar las dificultades, escuchar mucha música metal teen angst. Ser un ser práctico. Cuidar lo que te ofrecen los demás de manera desinteresada. Superarse a si mismo, armándose de fuerza de voluntad.
Alejarse del compadreo, del reír los chistes fáciles de los puestos ejecutivos. Organizar una revolución en mi forma de ser y actuar. Gobernar el mundo. Sentar las bases del siguiente paso. Encolerizar siempre, a cualquier hora y por nimia que sea la razón. Hacer felices a los niños y a las ancianas con un poco de mi tiempo. Regurgitar lo sabido y rumiar lo conocido para cagar saber.
Rezar. Rezar a dios, a buda, a ala, a nyartholetp, a yog sothoth, a la ruleta de la fortuna y a la rueda de las armas afiladas.
Cocinar verduras, tortillas y lentejas. Disfrutar del aire menos polucionado. Salir a correr ente los pinos. Conducir una chopper por las autopistas de Arizona. Calzarme unas botas de piel de cocodrilo y tener un Winchester de Pistón. Beber Jack Daniels y Caipirinhas. Tocar la trompeta como Miles Davis.
Beber litros de zumo de naranja recien exprimido, sin aditivos ni colorantes, refrescante y sano. Besar a mi abuela cada vez que ella lo quiera. Leer. Hacer kilómetros de bicicleta sin avanzar un centímetro. Considerar la forma en la que dar el siguiente paso. Ser quintulingüe. Ver peliculas del oeste, desde Alan Ladd hasta Gian Maria Volonté.
Ser como Joe Pesci de agresivo.
Ir a misa, los domingos, incluyendo en el paquete dominical el paseo matutino, las tapas antes de la paella y la lectura atenta y compulsiva de los suplementos del fin de semana.
Pasearme por los pasillos del supermercado, analizando texturas, memorizando formas y colores, nomenclaturizando logotipos y símbolos. Observar los comportamientos de compra, abrir las orejas. Respirar le gasto navideño. Gestionar tus ratos compartidos. Ni muchos ni pocos. Acelerar el paso de los acontecimientos en la medida de lo posible. Contextualizar, escuchar y reflexionar. Echar la lotería obligatoriamente cada semana.
Escribir, con férrea disciplina shaolin. Aunque los resultados sean insatisfactorios, aunque las líneas sean absurdas y los argumentos inconsistentes. Escuchar mucho rocanrol distorsionado. Hacerte calcomanías como las de D.G. Releer. Escribir. Copiar. Cortar. Pegar. Samplear. Fusilar. Distorsionar. Calcar. Sesgar. Crear. Poco. Mucho. Bien. Mal. Pero crear.
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2 comentarios:
Esta claro, un Schopenhauriano del siglo XXI, él cinismo de Houllebec, y el simulacro de BAudellaire. Ese es Jorge en este presente inmediato. UQe nadie piense que es un pesimista, pues en realidad es mas realista que nadie, y encima en primera persona...
Todo lo que dices esta recogido en Fittier Happier, canción numero 7 del ok computer, ya lo sabes, retrado del momento presente, en una esfera musical de primerísima categoria. Eso tambien lo sabes!
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