Reflexionemos al respecto. ¿Es la angustia, el agotamiento físico y mental, el olor a podredumbre de tus ropas, el dolor de quijotera o el sopor más inaudito que hayas podido imaginar el combustible que te impulsa a relatar los hechos que acontecen en tu cerebro? Sin duda.
No se suelen hacer elucubraciones artísticas en momentos de felicidad, probablemente por que tus endorfinas de ser enamoradizo y bisoño anulan cualquier impulso creativo. Así que si follas habitualmente, te ha tocado la lotería o eres un ser satisfecho con tu curro –tanto que no te da para dedicarle unos versos al cabrón de tu jefe – es muy posible que tus creaciones artísticas sean una autentica “brossa”.
¿Qué que quiero decir con esto? Que, muy posiblemente el verdadero arte nace del dolor, de la catarsis que supone expulsarlo mediante una creación artística. Y aunque no siempre sea de esta forma, pues el arte religioso nace de las alabanzas a nuestro buen dios, si que existen monumentales ejemplos de como el sufrimiento se transmuta en algunas de las piezas más gloriosas que nos ha dejado la historia de la humanidad. El Guernika es un buen ejemplo o los Fusilamientos del 3 de mayo. Tanto Picasso como Goya pintan escenas que les producen repulsa y dolor. Incluso los monumentos funerarios, en un nivel más básico, son celebraciones del dolor –véase las pirámides – o se alimenta de un dolor, la perdida de alguien, o del supuesto en que esa perdida no es tal por que esa persona está en un sitio mejor (a la derecha de dios padre, en el Valhalla o en el regazo de Rá).
Resumiendo: cuando uno esta jodido salen cosas mejores. Es por eso que este texto es una mierda por que yo solo estoy medio jodido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario